Nunca se reunieron todos en un disco, aunque los azares musicales y de la vida les unieron a menudo, pero en el 2008 José Milton, productor, desea celebrar el cincuentenario de la bossa nova. En un milagro de agendas, cuatro viejos maestros de la Bossa Nova, los míticos João Donato, Carlos Lyra, Roberto Menescal y Marcos Valle, con multitud de discos legendarios a sus espaldas, hallan un hueco y graban uno de ésos discos intemporales, siempre disfrutables, donde el placer está garantizado.Todos peinan canas, y atesoran toda la maestría del mundo, pues llevan 50 años en la música, o más. No se notan, o mejor dicho sí, cantan, tocan y componen mejor. El disco, instrumentalmente, es fabuloso. Con el apoyo de unos excepcionales músicos de estudio, graban un disco indispensable. Y ellos mismos, soberbios instrumentistas, aportan varios temas instrumentales que saben a gloria y nos traen todo el sabor y la cadencia de la bossa nova y que dan un ambiente íntimo y lujoso al disco, como en Entardecendo, asombroso y bellísimo instrumental en que destaca sobre todo el espectacular piano de João y el climático fliscorno de Jesse Sadoc.
Pero el plato fuerte son sus temas cantados, auténticas gemas, como el bellísimo Até Quem Sabe, estremecedora, la extraordinaria Até O Fim, que Carlos y Marcos componen para Emilio Santiago un año antes, dos de los temas más bellos del disco o la especialísima De Um Jeito Diferente, un tema tan íntimo y bello que fuerza tu atención… la alternancia del violonchelo y el sabio piano de João nos levanta la piel… y en un disco que festeja la bossa, no podía faltar un tema del Maestro Jobim, la inolvidable Teresa da Praia, gran clásico que interpretan con delicioso abandono Roberto y Joao, que dirimen con humor por qué ninguno de los se quedará con Teresa. Las voces no están muy boyantes, sí, pero el tema es pura delicia, cargado de embrujo.¿Qué cabe esperar de una reunión tal?. Lo que ofrece éste disco, magia y diversión, y una enorme alegría de vivir. Sí, el disco no es un duelo de maestros, ni un Lo Mejor De La Bossa, abunda la informalidad, sólo hay que oír Bossa Entre Amigos, pero, ¡qué demonios!, son cuatro eternos jóvenes haciendo lo que les gusta, que nunca se rindieron, que tocan por placer, por homenajear a la bossa nova, sí, pero también por el maravilloso hecho de estar todos juntos en un disco lleno de complicidades entre ellos. Y en el tema final, Bossa Entre Amigos, confiesan sus propósitos… que nadie les separará y que piensan en grabar otro disco. No nos amenacéis… lo queremos YA.