jueves, 6 de junio de 2013

JUAREZ MOREIRA "BOM DIA"


Juarez Moreira no es muy conocido, un guitarrista asombroso que, por desdicha, carece de la fama que debería gozar... quizá sea mejor así, quizá sólo desde la modestia se graben discos... como “Bom día”.
 
Juarez fascina ya desde el excepcional “Bom día”, modelo de su enorme dominio de la guitarra acústica y eléctrica, alternadas en casi cada tema, sumamente bello,  inmejorable como inicio, y “Depois do amor” hermosa, conmovedora en su gran melancolía que acentúa el sabio saxo de Paulo Moura, climático aporte a un tema tan bello que crees inmejorable... qué equivocado estás, éste disco es mágico. “Samba pra Toninho” es un dueto con Toninho Horta, otro excepcional guitarrista, y las guitarras fluyen en un asombroso diálogo de tremendo virtuosismo, como en “Pas de deux”, hechicero, de sensibilidad abrumadora, asombroso paseo de guitarras, y para que la belleza no nos rinda, ofrece “Baiao barroco”, igualmente hermosa pero más festiva, que recuerda la belleza musical del gran Earl Klugh. “Chora jazz”, breve, pero los solos de Juarez y Moura colman la perfecta dualidad guitarra/saxo. “Valsa pra María”, ideal para que la increíble Gibson ES335 de Juarez brinde todo un curso de sensibilidad con sus notas suaves y sedosas que quedan en el aire. Y “Diamantina”, hermosa y reflexiva, y más animada de lo esperado, que oyes con una sonrisa en los labios.
 
Pero éste disco sobre todo es reflexivo, soñador, ideal banda sonora en días nostálgicos donde suene la portentosa, bellísima y muy breve “Chaplin”. “Nos trópicos” posee un largo desarrollo de instrumentación mínima que muestra un trabajo muy medido de Juarez, bellísimo, siempre soñador como en “Choro para Piazzolla”, espectacular, con porteños aromas de bandoneón. La eléctrica de Juarez brilla especialmente, pero en “No desafío do mar” retoma el pulso amable, relajado, ideal para meditar. “Último adeus” con su mayor bagaje instrumental la mejora, algo difícil, con el gran Nivaldo Ornelas, brujo del saxo, perfecto dúo con la aún más rutilante eléctrica de Juarez, pulcrísima en su límpido sonido que sólo Nivaldo osa interrumpir, prodigiosa alianza de dos maestros. Y cierra “Sabiá”, y el sabio Juarez la reserva sólo para él, un derroche instrumental de su conmovedora guitarra en un broche regio, insólitamente bello, una contenida exhibición de guitarra y, por ello, aún más mágica... bellísimo.
 
No deseo convencerte, sí aconsejarte. Recuerda, Juarez Moreira, insólita y fina guitarra que atesora mucha música cautivadora en sus cuerdas. No dudes, una elección precisa en tu equilibrio interior y musical, necesitado de ése sonido intemporal. Vital.
 

sábado, 14 de julio de 2012

ANTONIO CARLOS JOBIM. LAS GRABACIONES C.T.I.


En el período comprendido entre Mayo de 1.967 y el mismo mes de 1.970, Tom Jobim graba para la discográfica de Creed Taylor tres discos de extraordinaria calidad. Se trata de las grabaciones más jazzísticas de la carrera de Jobim; discos esencialmente instrumentales, todos ellos con la clara impronta de las grabaciones CTI: una sonoridad cálida, deliciosa, con sutiles arreglos orquestales y la participación de algunos de los mejores solistas de jazz y músicos de estudio del momento. Los arreglistas, Claus Ogerman y Eumir Deodato, fueron los seleccionados para los discos de Jobim. Por otra parte, la perfecta acústica de la grabación lograda por el mítico ingeniero de sonido Rudy Van Gelder, fue también una de las características esenciales de estos registros.

Si en este marco, capaz de lograr notables grabaciones con un material mediocre (como quedó demostrado en mas de una ocasión), introducimos el lienzo de magníficas melodías del maestro Jobim, el resultado es fácilmente imaginable: lirismo, atmósferas evocadoras, ritmos cálidos, texturas etéreas y refrescantes.
La primera de las grabaciones para CTI es Wave, registrada en 1.967. Los arreglos de Claus Ogerman son frescos y románticos. Cuerdas y flautas envuelven el piano de Jobim, siempre escueto y contenido. A la guitarrra, el propio Jobim proporciona el acompañamiento rítimico y armónico que caracteriza a la bossa nova. Por lo demás, músicos americanos, salvo la percusión que queda en manos de Domum Romao El disco se abre con la composición de su mismo nombre, Wave, que se convirtió en un estándar interpretado infinidad de veces por músicos de Jazz. Triste es otro de los temas del álbum que es hoy un clásico. Diálogo nos muestra un lírico flirteo musical entre el trombón de Urbie Green y la flauta de Romeo Penque.

Lamento es la única pieza vocal del disco, con letra de Vinicius de Moraes, figura única de la música brasileña con el que Jobim compartió algunos años de fructífera parcería. Captain Bacardi es la pieza mas rítmica de la grabación. El romanticismo queda aparcado en esta composición de raíces mas populares que pone fin a la grabación. Otros temas del disco son The Red Blouse, Look to the Sky, Batidinha, Mojave o Antigua, todos ellas fabulosas melodías del maestro que forman parte del patrimonio de la música brasileña y del Jazz americano.



En la segunda de las grabaciones Tide, los arreglos corrieron a cargo del compositor y arreglista brasileño, Eumir Deodato. El ambiente es distinto, más brasileño. Las partituras de Deodato son mas calientes, menos ligeras que las de Ogerman, lo que se pone especialmente de manifiesto en los arreglos de metales y cañas y en el tratamiento percusivo de los temas. El cambio de ambiente es inmediantamente apreciable en la primera pieza del album, la histórica Garota de Ipanema que se beneficia de un planteamiento menos frío y despasionado de lo que, hasta el momento, era habitual. Otra novedad es la intervención en la grabación del multi-instrumentista brasileño Hermeto Pascoal, que podemos escuchar a la flauta en la composición Tema Jazz.
El disco nos ofrece asimismo el privilegio de escuchar al saxofonista y flautista Joe Farrell, en el único tema cuya autoría no corresponde a Jobim. Se trata de la composición de Pixiguinha, Carinhoso. El tema que da nombre al álbum, Tide, esta basado en la secuencia armónica de Wave y es la mejor ocasión de comprobar el abismo que separa las concepciones musicales de Ogerman y Deodato, tal vez, mas pesado, tangible y pasional que Ogerman. Por lo demás, en los temas citados y en el resto de la grabación podremos escuchar a Jobim al piano, tanto acústico como eléctrico, y a la guitarra.


Stone Flower, se grabó también en 1970, un mes antes que Tide, en un momento en que la discográfica de Creed Taylor se independizaba por completo de la A&M, de la que dependía hasta entonces. Los arreglos corren nuevamente a cargo de Deodato, y en este caso, son decisivos para el resultado final del álbum que es, sin duda el más interesante de los tres que venimos comentando. De hecho puede ser considerado el punto de partida del alejamiento de Jobim de la bossa nova pura y el comienzo en la experimentación de nuevos ritmos y nuevas estructuras melódicas. Así, Jobim explora en algunos de los temas, las raíces mas populares de la música brasileña, como en el caso de Stone Flower, composición melódicamente abstracta y rítmicamente compleja.

Sabiá es un tema compuesto por Jobim y por el incondicional amigo y parceiro del maestro, Chico Buarque de Hollanda. Se trata de una bellísima y misteriosa melodía, que en 1.967 recibió un polémico premio en el III festival de la canción celebrado en Rio de Janeiro. Otras canciones inolvidables, convertidas hoy en clásicos son Tereza my Love (dedicado a su primera esposa), Children Games (Chovendo na Roseira en su versión brasileña), Amparo o Andorinha. Jobim nuevamente sorprende en el tema God and the Devil in the Land of the Sun, lleno de energía y fuerza percusiva, totalmente alejado de las estructuras de la bossa nova con un explosivo solo de Farrell al saxo soprano, pletórico de aires de libertad y atonalidad que tan extraños y apasionantes resultan en un registro del compositor de Desafinado. La guinda del pastel es una larga versión del Brazil de Barroso interpretada por Jobim al piano eléctrico y voz, únicamente con el acompañamiento de Joao Palma a la batería, Airto Moreira a la percusión y Ron Carter al bajo. A primera vista, puede parecer un simple y fácil relleno para completar la duración deseada para el disco, pero una audición más atenta nos hace comprender de inmediato que se trata de un inigualable ejemplo del arte de las pocas palabras que en la técnica pianística caracterizó a Jobim. El ritmo de samba que de forma obsesiva mantienen los percusionistas y el piano de Jobim, sumerge progresivamente al oyente en una placentera abstracción de la que a duras penas, el final del tema y el comienzo del siguiente, consiguen sustraerle. La reedición de Sony Legacy en disco compacto, nos obsequia con una toma alternativa de este tema, con la adición de acompañamiento orquestal, que de ningún modo consigue mejorar la toma originalmente incluida en el vinilo.
En definitiva, los tres discos que se han comentado, constituyen, si no las obras completas, sí una parte muy importante de la obra instrumental grabada por Antonio Carlos Jobim cuya audición es indispensable para el descubrimiento de este genial músico que, aunque algunos decían que tocaba una sola nota y cantaba desafinado, es, sin duda un genio de la música del siglo XX.

lunes, 19 de diciembre de 2011

OS BOSSA NOVA

Nunca se reunieron todos en un disco, aunque los azares musicales y de la vida les unieron a menudo, pero en el 2008 José Milton, productor, desea celebrar el cincuentenario de la bossa nova. En un milagro de agendas, cuatro viejos maestros de la Bossa Nova, los míticos João Donato, Carlos Lyra, Roberto Menescal y Marcos Valle, con multitud de discos legendarios a sus espaldas, hallan un hueco y graban uno de ésos discos intemporales, siempre disfrutables, donde el placer está garantizado.

Todos peinan canas, y atesoran toda la maestría del mundo, pues llevan 50 años en la música, o más. No se notan, o mejor dicho sí, cantan, tocan y componen mejor. El disco, instrumentalmente, es fabuloso. Con el apoyo de unos excepcionales músicos de estudio, graban un disco indispensable. Y ellos mismos, soberbios instrumentistas, aportan varios temas instrumentales que saben a gloria y nos traen todo el sabor y la cadencia de la bossa nova y que dan un ambiente íntimo y lujoso al disco, como en Entardecendo, asombroso y bellísimo instrumental en que destaca sobre todo el espectacular piano de João y el climático fliscorno de Jesse Sadoc.

Pero el plato fuerte son sus temas cantados, auténticas gemas, como el bellísimo Até Quem Sabe, estremecedora, la extraordinaria Até O Fim, que Carlos y Marcos componen para Emilio Santiago un año antes, dos de los temas más bellos del disco o la especialísima De Um Jeito Diferente, un tema tan íntimo y bello que fuerza tu atención… la alternancia del violonchelo y el sabio piano de João nos levanta la piel… y en un disco que festeja la bossa, no podía faltar un tema del Maestro Jobim, la inolvidable Teresa da Praia, gran clásico que interpretan con delicioso abandono Roberto y Joao, que dirimen con humor por qué ninguno de los se quedará con Teresa. Las voces no están muy boyantes, sí, pero el tema es pura delicia, cargado de embrujo.

¿Qué cabe esperar de una reunión tal?. Lo que ofrece éste disco, magia y diversión, y una enorme alegría de vivir. Sí, el disco no es un duelo de maestros, ni un Lo Mejor De La Bossa, abunda la informalidad, sólo hay que oír Bossa Entre Amigos, pero, ¡qué demonios!, son cuatro eternos jóvenes haciendo lo que les gusta, que nunca se rindieron, que tocan por placer, por homenajear a la bossa nova, sí, pero también por el maravilloso hecho de estar todos juntos en un disco lleno de complicidades entre ellos. Y en el tema final, Bossa Entre Amigos, confiesan sus propósitos… que nadie les separará y que piensan en grabar otro disco. No nos amenacéis… lo queremos YA.


viernes, 14 de octubre de 2011

AMANDA BRECKER & IVAN LINS - "LEMBRA DE MIM"


A Amanda Brecker no le faltan referencias. Hija de Eliane Elias y Randy Brecker. Una voz agradable interpretando junto a Ivan Lins una de las mas hermosas baladas de la música popular brasileña. "Lembra de Mim". El tiempo nos hablará de su verdadera dimensión artística, pero el punto de partida no puede ser más prometedor.

domingo, 15 de mayo de 2011

HERMETO PASCOAL. EL BRUJO DE ALAGOAS



Hermeto Pascoal transforma la música en una experiencia iniciática. Una experiencia que requiere fe. Dejarse llevar sin prejuicios, en la convicción de ser conducido a descubrir nuevos lugares, paisajes desconocidos que sorprendentemente encontrarás en tu interior.

Así, la aparente extravagancia que en ocasiones puede transmitir su propuesta, se nos presenta como el camino hacia una vivencia musical total. Sus conductos son el jazz y una exploración del folklore cargada de connotaciones oníricas, casi mágicas.

La música de Hermeto Pascoal se presenta como un acontecimiento comunitario en el que la improvisación y la espontaneidad, tienen un papel protagonista. Es una fiesta entre iniciados a la que solo podrás acudir desnudo de ideas preconcebidas. Es un viaje que te conduce a la naturaleza, emociones a la par primigenias y sofisticadas. Sueños de mezcal o peyote. Es un abandono en el inconsciente placer de una compañía querida, de haber llegado, de quererte quedar allí para siempre. Un Sangri-la brasileño, profundo y recóndito. Allí está la alegría, una brisa refrescante. Allí está el sol o la luna en las playas de las costas de tu mente, tal vez una isla o las montañas y las selvas que se alojan en tus fantasías, en tus deseos, en tu imaginación. Es una fiesta que se prologa hasta altas horas de la madrugada, pero que no cansa nunca.

El piano, el acordeón, el saxo, la batería o el bajo, son un todo sin individualismos, son elementos de un complejo collage que no permite un análisis aislado, mas bien exige un alejamiento, una perspectiva sin pretensiones críticas o técnicas.

Pero este viaje requiere una advertencia. Nadie debe aproximarse a la música de Pascoal de forma casual o accidental. Este viajero temerario se verá sumido en un incomprensible universo de aparente caos, de incongruencias, de infinitas pinceladas sin coherencia. En ese caso, mas vale retroceder y dejar la aventura para otro momento.

jueves, 28 de abril de 2011

LUIZ BRASIL - "BOCA"


El guitarrista Luiz Brasil es una voz destacada en el actual panorama del jazz brasileño. Su música es un sabroso combinado que contiene todos los elementos de este original estilo: ritmos infecciosos, armonías sofisticadas y melodías etéreas y sugestivas. El tema "Boca" del, hasta el momento, su único album, "Brasilêru" (2004), es una patente demostración de todo su potencial, de su nivel técnico y de su capacidad creativa.

domingo, 10 de abril de 2011

ELIANE ELIAS & IVAN LINS. "ILUMINADOS"



Eliane Elias es una de las grandes figuras del jazz brasileño de todos los tiempos. De hecho es una de las más relevantes pianistas del jazz contemporáneo. Su técnica es intachable y su sensibilidad y expresividad encuentran su fuente en el mismísimo Bill Evans. Su frecuente recurso al inagotable repertorio musical de su país de origen, dota a sus registros discográficos de un peculiar atractivo, por la incomparable riqueza armónica y la belleza de sus melodías. 

Ivan Lins es un colosal compositor.  Su obra, desarrollada durante varias décadas, le sitúa en un lugar de privilegio en el selecto club de creadores de la Música Popular Brasileña. La inspiración de sus creaciónes, su indudable originalidad y calidad, han despertado gran interés entre los músicos de jazz del mundo entero. La lista de estrellas que han interpretado su música es interminable. Pero Ivan Lins es, antes que nada, un gran romántico. Su temas de amor son  conmovedores y transmiten sensaciones que superan mero sentimiento amoroso, superficial y prosaico, para transformarse, en ocasiones, en una turbadora experiencia espiritual trascedente.  

Esta versión de Iluminados no es más que el encuentro de dos almas gemelas. Dos músicos sobresalientes, que comparten para nosotros una misma sensibilidad, una profunda emoción.


sábado, 12 de marzo de 2011

MARCOS VALLE. ESTÁTICA


Hace pocos meses, ha visto la luz "Estática", el nuevo álbum que Marcos Valle ha grabado para la discográfica británica Far Out Recordings. Se trata de uno de los registros más sólidos y maduros de su carrera y sin duda el más completo y convincente de los producidos para la discográfica de Joe Davis. Con este álbum, Valle da un paso más en la consolidación de un estilo que él mismo creó. Un "groove" carioca, mezcla de soul, funky, música pop y bossa nova. Un fórmula seductora e infalible que en esta grabación, muestra su faceta más acústica, con una serie de breves interludios electronicos que ofrecen una certera instantánea retrospectiva de la sonoridad de la música de las pistas de baile de los años setenta, ochenta y noventa del pasado siglo. La música de Marcos Valle, uno de los padres de la bossa nova, mantiene incólume en este nuevo trabajo toda la frescura y creatividad de sus grandes registros del pasado. Su imaginación, su creatividad no parecen tener fin. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

EMILIO SANTIAGO. OLHOS NEGROS

Emilio Santiago. Un Nat King Cole o un Johnny Hartman brasileño. Una voz que es puro terciopelo. Roberto Menescal lo llamó, con justicia, "la voz de Brasil". En este video interpreta junto a Nana Caymmi "Olhos Negros", una de esas maravillas que nos dejó Johnny Alf.


martes, 8 de febrero de 2011

JOHNNY ALF: RAPAZ DE BEM



Como en otros muchos aspectos de la vida, no existe la justicia en el mundo de la música. En marzo del pasado año, nos dejaba con ochenta años de edad, Alfredo Jose da Silva, mas conocido por su nombre artístico de Johnny Alf. Su genio, su inspiración, la originalidad de su obra no han tenido justa correspondencia en popularidad fama o reconocimiento.

Alf ha sido siempre considerado un precursor de la bossa nova por la sofistificación de sus melodías, por sus modernos acordes inspirados en el jazz. Gran admirador de los grandes maestros del jazz clásico, a principios de los años cincuenta, con apenas veinte años de edad ya pertenecía al mítico Sinatra-Farney Club, del que también eran miembros otras futuras estrellas de la primera oleada de la bossa nova.

Forma parte de la mitología de la bossa nova, la rivalidad existente entre este club de fans del crooner Dick Farney y el de los apasionados del también cantante romántico Lucio Alves. Mientras que entre sus seguidores se creaba un irreconciliable antagonismo, lo cierto es que, en la realidad, ambos cantantes eran muy buenos amigos, como demostrarían con la grabación del tema Teresa da Praia de Tom Jobim y Billy Blanco, en el cual, de forma cordial y divertida, rivalizaban también ellos por el amor de una misma mujer.

En todo caso, en ambos clubes reinaba la misma inquietud por los nuevos acordes, por ritmos más suaves, por la frescura del jazz de la costa oeste que entonces nacía en Estados Unidos, elementos todos ellos sobre los que se cimentaría el nuevo fenómeno musical. Y pronto Alf demostraría que no le faltaban méritos para descollar como uno de sus más destacados representantes.


Pero la fortuna le fue esquiva. A mediados de los años cincuenta ya era un pianista profesional que actuaba en el bar del Hotel Plaza de Rio de Janeiro en el que interpretaba sus propias composiciones, entre ellas su caballo de batalla Rapaz de Bem, además de otros muchos temas de compositores americanos clásicos como Cole Porter o Gershwin. Hasta allí peregrinaban cada noche para escucharle, muchos otros músicos. Algunos ya consagrados como Dolores Duran, Dick Farney o el propio Tom Jobim que ya era también un músico profesional. Pero también otros, muchos más jóvenes, apenas unos adolescentes, como Carlos Lyra, Donato o Luis Eça, llamados todos ellos a jugar pronto un papel protagonista en la historia musical de Brasil.

Todo estaba preparado en Rio de Janeiro para la eclosión de la bossa nova y nada parecía poder evitar que Johnny Alf se contara entre sus abanderados. Pero en 1955 tomó la mala decisión de trasladarse a São Paulo en busca del éxito que no obtenía en Rio de Janeiro. Mientras él se encontraba ausente, las brasas se avivaban en Rio. La bossa nova iba tomando forma. João Gilberto, Menescal, Bôscoli, Carlos Lyra, Tom Jobim ultimaban los detalles. Surgían las hermosas melodías, los nuevos acordes, las letras románticas del amor, la sonrisa y la flor. De repente, salto la última chispa que incendió la ciudad y el mundo entero. João Gilberto aportó la batida diferente de su guitarra y el puzzle se completó. En 1959, en los estudios Odeon de Rio de Janeiro, Gilberto grababa el tema de Tom Jobim Chega de Saudade. La bossa nova había nacido.

Pero Alf había vivido ajeno a estos decisivos momentos y no pudo disfrutar del éxito de un fenómeno al que él había contribuido de forma decisiva.

Y no es que los jóvenes músicos de la bossa nova no reconocieran sus aportaciones. En 1960 se celebró un concierto histórico en la Facultad de Arquitectura de Rio. "A noite do amor do sorriso e da flor" Uno de los primeros grandes conciertos de bossa nova. Johnny Alf fue invitado al evento, aunque su intervención en el mismo, no fue precisamente brillante. Ruy Castro en su tratado sobre la bossa nova, nos describe el desafortunado momento:

Ronaldo Bôscoli, lo presentó al público que no lo veía desde hacía cinco años:

"Los genuinos entendidos en la historia de la bossa nova no habrán olvidado este nombre. Hace diez años que toca música bossa nova y por eso muchas veces ha sido calificado de tunante y de loco. ¡Johnny Alf!

Alf fue al piano y tocó y cantó Rapaz de bem y Ceu e Mar, sus dos grandes clásicos, desafinando horrores y fallándole la voz; parecía asustado y tembloroso. Y de hecho lo estaba. Arrancarlo de São Paulo para aquel concierto fue toda una heroicidad. Nunca había cantado ante tanta gente y su colosal timidez irrumpió en escena. Para darse valor había bebido muchísimo, antes, durante y después del viaje y llegó borrachísimo a Arquitectura..."


 "A noite do amor, do sorriso e da flor" en la Facultad de Arquitectura (1960)


Pero aparte de estos reconocimientos, era tarde para Alf, todo había ocurrido ya y no participaría del éxito y de la popularidad que el destino deparaba a la mayor parte de los jóvenes músicos de la emergente bossa nova que, en cierta medida, se habían alimentado de la modernidad y la frescura de sus propuestas musicales.

A partir de ese momento, la carrera de Alf se desarrolló entre penumbras, principalmente en los clubes nocturnos de São Paulo. Su actividad discográfica ha sido también modesta. Salvo sus primeros vinilos, buena parte de su obra grabada ha tenido escasa repercusión y sus últimos discos fueron grabados por discográficas independientes, con pobre producción y muy escasa distribución. No obstante en 1.990, tuvo la satisfacción de grabar para la RCA su álbum de duetos Olhos Negros, con la colaboración de músicos de la talla de Gal Costa, Chico Buarque, Menescal, Caetano Veloso, Leny Andrade o Emilio Santiago entre otros. Un reconocimiento tardío a la indudable importancia de su contribución al alumbramiento de la bossa nova y al repertorio de la música popular brasileña.

Pero al menos, aunque los éxitos en su carrera no hayan sido parejos a sus indudables méritos, sus hermosas y líricas melodías, armónicamente complejas, emocionalmente conmovedoras, han seguido siendo interpretadas hasta nuestros días por músicos de todas las generaciones. Rapaz de Bem, O que é Amar, Ilusão à Toa, Nós, Olhos Negros, Eu e a Brisa y tantas otras bellas melodías, son canciones que están presentes todavía en el repertorio de decenas de músicos brasileños, preservando su memoria para las nuevas generaciones.

Johnny Alf ya no está entre nosotros, y es ahora nuestra responsabilidad, la de los aficionados y los amantes de la música brasileña, que su capital aportación al espíritu y esencia de la bossa nova, sea siempre recordada.

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Discografía seleccionada:
  • Rapaz de Bem (RCA-1961)
  • Diagonal (RCA-1964)
  • Ele é Johnny Alf (Odeon-1971)
  • Nós (Emi Odeon-1974)
  • Desbunde Total (Chantecler-1978)
  • Olhos Negros (RCA-1990)
  • Cult Alf (Natasha Records-1998)
  • Eu e a Bossa (Rob Digital- 1999)                

AGUSTÍN PEREYRA LUCENA. PREPARATIVOS MARÍTIMOS

El guitarrista argentino Agustín Pereyra Lucena lleva varias décadas ofreciéndonos su personal y fascinante visión de la música brasileña. Estos "Preparativos Marítimos" de su álbum Puertos de Alternativa, no son más que una muestra de la originalidad de su propuesta.

lunes, 6 de diciembre de 2010

VINICUS DE MORAES, TOQUINHO Y MARIA CREUZA EN LA FUSA


Hace algunos años, Antonio Borrero glosaba en nuestra página jazznoend.com, con su habitual pasión y su verbo desatado las míticas grabaciones que en la década de los setenta registraron en Argentina el poeta Vinicius de Moraes y su fiel escudero Toquinho, con las cantoras brasileñas Maria Creuza y Maria Bethânia, con motivo de su aparición en el club La Fusa. Como entonces rememorábamos, estos registros, fueron en nuestro país el punto de partida de tórridos romances con ese extraordinario universo musical brasileño, que aún llegan hasta nuestros días. Recuperamos hoy el artículo que Antonio dedicó al disco grabado con Maria Creuza. Una maravillosa cantora que nunca recibió el reconocimiento que sin duda merecía.
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Vinicius De Moraes, músico excelso, icono de la música brasileña, poeta, periodista, diplomático... y casado 9 veces, nace en 1913 en La Gavea, Brasil. Con 14 años compone su primer tema, pero deja la música hasta 1952. 1933. Acaba Derecho (nunca ejerció), trabaja de periodista y edita su primer libro de poemas. 1938. Estudia Poesía en Oxford. Vuelve a Brasil al comenzar la Segunda Guerra Mundial, y será vicecónsul en Los Ángeles. Vuelve a Brasil como periodista. 1953. Vuelve a componer, y lo destinan a la embajada de Brasil en París hasta el 56 (dicen que “trabajaba” en el bar, junto a su eterno whisky). 1956. Conoce al magno Antonio Carlos Jobim, al intentar llevar Orfeu De Conceiçao (futuro Orfeo Negro) al cine. Su unión sacude la base de la música brasileña. Con Joao Gilberto crean el movimiento musical (y hasta social) más importante de Brasil: la bossa nova. 1962. Vinicius y Jobim componen la inmortal, Garota de Ipanema. Tardíamente, Vinicius decide cantar en público. 1964. Trabaja con Baden Powell. 1968. Expulsado de la diplomacia, vive sólo para la música y poesía. 1970. Conoce al mejor y más íntimo parcero, el gran Antonio Pecci Filho, Toquinho. Su unión durará 11 años y casi 30 discos, y su amistad, el resto de sus vidas. Vinicius compone las letras y Toquinho la música, y a veces los textos. Fue una relación cómplice, una dependencia mutua, fructífera y muy, muy divertida. Y Toquinho es el único músico de su generación que compuso con Vinicius.

Vinicius en su salsa con Tom Jobim, Toquinho y Miucha. ¡Todo un personaje!

Toquinho nace en Sao Paulo en 1946. Con 14 años empieza a tocar la guitarra con los maestros Paulino Nogueira y Edgar Janulo. 1966. Edita su primer Lp “O violao de Toquinho”. 1967. Su gran amigo Chico Buarque, graba el primer tema suyo. Actúa en televisión y festivales populares. 1970. Graba su segundo Lp. En Junio, Vinicius les llama a él y a María Creuza para actuar en La Fusa, Mar del Plata. A Vinicius le gustó tanto el resultado que grabó un Lp “en vivo en el estudio”, sin público que distrajera, aunque añadió el ambiente real de La Fusa. El resto, ya sabes, es historia.

Copa de mundo. El himno carioca a la Copa Del Mundo de fútbol, que supongo ganó Brasil ése año. ¡Qué chulería!. A felicidade. Aterciopelado tema de Jobim y Vinicius, que cantan los 3. Destaca la gran belleza de las voces, su tremenda expresividad. María demuestra ser una gran cantante, la emotividad de Vinicius es suprema... ¡qué coros!. Tomara (Ojalá) parece escrito para la suave voz de María, Toquinho hace maravillas con la guitarra, y ella y su voz “sencilla y caliente”, dice Vinicius, cantan el tema con sencillez intensa, profunda, y Vinicius y María te instan a vivir cada segundo “como nunca mais”. Qué hermoso. Qué maravilha. ¡Qué gran unión de Toquinho y María, se unen, persiguen, y enlazan!, y el tema vital, alegre... ¡Qué maravilha.

Lamento no morro. Castañeteos y una fresca y enérgica guitarra inician uno de los más hermosos temas escritos con Jobim, tema de voces conjuntas, prodigiosas, ¡qué humanidad destila!. Delicioso. Berimbau-Consolaçao

Dos temas que ennoblecen la música y ahora oímos casi en plenitud la guitarra, y vuelven la perfecta unión en los coros, y a la sabia voz de Vinicius le responden las frescas voces de María y Toquinho en una orgía de belleza grandiosa. Muy destacable. Irene, de Caetano Veloso. Quizá sólo las voces del trío son tan expresivas como las de Caetano. ¿Cómo describir la excepcional suavidad y belleza de los coros, cómo lo afronta María, cómo responde el patriarca Vinicius?... repito, excepcional. Canto de Osanna, y es difícil que el oído no sueñe en la voz de María, aquí en un tono oscuro, tan destacable como los grandes aplausos al fondo. Garota de Ipanema. Quizá el tema brasileño más universal en una versión sumamente destacable (¡los tres a las voces, un lujo!). De nuevo Toquinho deja oír su guitarra libre. Mas no nos engañemos, es un Lp de voces. De voces espléndidas, solares, embriagadoras... Y tras la alegría exultante de Garota, Samba en preludio, excepcional, el tema más cegadoramente bello de Vinicius y Powell. El dúo de María y Vinicius levanta la piel, tema para la eternidad. Catende. Su belleza es absoluta. María, espléndida, empieza suave, va subiendo, Vinicius y Toquinho se unen en coro y comprendes cuán bella es ésta música tan ignorada. Muy comunicativo. Valsa de Tunisia. Toquinho y su guitarra, bello comienzo. Para los que creemos que su guitarra es excepcional, un festín, pues es un tema por y para guitarra. Sólo él, placer garantizado. Eu sei que vou te amar. María dice que nos va a amar desesperadamente, con tal dulzura, que nos gustaría que fuera así. Y surge la tremendamente cálida, emotiva voz de Vinicius, y no canta, sólo habla del amor, y aún así, es tan intenso y bello su dueto con María que repites el tema, una y otra vez... Memorable. Minha namorada. Reposado, tranquilo, bello como un atardecer en Bahía. Una acertadísima guitarra, la cremosa voz de María y Vinicius casi ni canta, el límite mismo entre cantar y encantar... Inenarrable. Si todos fossem iguais a vocé. La despedida. Quizá por ello su unión es homérica y sus voces de calidad única y claridad inimaginable. ¡Qué maravillosa despedida!.

¿La música, dices?: Fabulosa. Toquinho, Enrique y Mario logran una gran compenetración, crean un lecho vital para ésas voces únicas. Aunque como te dije es un disco de voces, no desdeñes la música, fabulosa, falta, sí, algún solo más de Toquinho. Acaba, y dudo. ¿Qué hago, repito?... Tengo una idea mejor: Oír la segunda parte de éste memorable Lp.

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Para coronar el trabajo de nuestro vehemente colaborador os dejo con "Minha Namorada", una de las más hermosas melodías de Carlos Lyra para la que Vinicius escribió una letra que es pura poesía de desbordante pasión.


martes, 23 de noviembre de 2010

ASTRUD GILBERTO & CHET BAKER: FAR AWAY


Far Away es una anécdota, una simple canción olvidada, un momento fugaz perdido en un álbum mediocre de vulgares arreglos comerciales, tal vez el peor de la carrera de la que fue musa de la Bossa Nova, Astrud Gilberto. La misma que un día había triunfado grabando la célebre Garota de Ipanema al lado de João Gilberto, Jobim y Stan Getz, vivía en 1977 un proceso de franca decadencia artística. Los gustos, el propio mundo había cambiado. Las dulces melodías de sol, playa y amor, habían quedado atrás para siempre.

El álbum se llama That Girl from Ipanema y todo en él lo condenaría al eterno olvido sino fuera por la presencia del trompetista y cantante de jazz, Chet Baker, en uno de los temas. Chet Baker, un juguete roto. Una existencia atormentada por brutales adicciones. El hombre que lo tuvo todo: belleza, fama, genio e inspiración, ahora, en 1977 intentaba regresar de un periodo de oscuridad y calamidades.

Chet Baker imprime a esta simple balada pop, compuesta por la propia Astrud, una nueva dimensión que trasciende de la banalidad del recurrente tema del desamor. Baker se muestra desnudo como un ser humano que no ha perdido únicamente a la mujer amada. Chet lo dejó todo en el camino, es un perdedor, un loser sin esperanza ni futuro, que en la barra de algún bar y con un vaso de whisky entre las manos, relata con conmovedora frialdad su triste historia, aún sabiendo que ya nadie la escucha. La letra de la canción escrita por Hal Shaper, se transforma en su voz en pura poesía:

Far away you seem so far away
When it was only yesterday
That you were, oh, so close to me

So close that every sigh
Was like the whisper of a lover's lullaby
The way the ocean loves the edges of the sky
As close as we could be

But now you're far away
So far away you're like a distant star away
And even though your hands could touch me if they tried
When love has died what more is there to say

Far Away
seguirá en el olvido, como una mota de polvo que arrastra el impetuoso viento de las modas y del propio tiempo. Nada significa en las carreras artisticas de Baker o de Gilberto. Merece sin embargo un instante para el recuerdo aunque solo sea, porque unió fugazmente, como dos barcos que se cruzan en la noche, a dos artistas que nada tenían en común, salvo una cosa, la fragilidad.


sábado, 6 de noviembre de 2010

REENCONTRO CON LUIZ EÇA


Anoche escuchaba a altas horas de la madrugada un disco, Affinity. Un increible album que hace algunas décadas grabaron el pianista Bill Evans y el armonicista belga Toots Thielemans. Dos magos de lo hermoso, de la emoción y el lirismo. Por algún motivo me vino a la cabeza una grabación casera efectuada el año 1979 en el club Chiko's Bar de Rio de Janeiro que registra el memorable momento en el que el pianista Bill Evans, simple visitante en el club carioca, en una improvisada Jam Session, se sienta al piano con su colega Luiz Eça y recorren juntos de la mano algunos de los temas del pianista americano y otros clásicos de la bossa nova. La escasa calidad de estos registros no permite disfrutar en su verdadera dimensión del evento, de la indudable magia de este instante excepcional, pero nos permite al menos adivinar lo que pudo ser.

Sobre Bill Evans poco mas se puede añadir a todo lo que ya ha sido dicho y escrito sobre él. Soberbio pianista y compositor. Técnico extraordinario y además el verdadero poeta del jazz moderno. Padre del jazz modal y maestro de buena parte de los pianistas que vendrían después de él.

Sin embargo la figura y obra de Luiz Eça merecen un momento para el recuerdo. Hay que recordar antes que nada que Eça es uno de los creadores y padre espiritual del conjunto Tamba Trio. Uno de esos excepcionales trios de jazz brasileño que nacieron a principios de la década de los 60 para explotar en clave de jazz, toda la riqueza armónica y rítmica que surgía incesante de la recien nacida bossa nova. Tamba Trio se batía el cobre con otros grandes conjuntos como Zimbo Trio o Bossa Tres, pero el conjunto de Eça partía con algunos tantos de ventaja. En primer lugar la propia presencia del pianista, un instrumentista excepcional de formación clásica y de notables cualidades para la improvisación jazzística. Por otro lado no se puede olvidar la presencia del entrañable bajita y flautista Bebeto Castilho, del que ya hemos hablado en este Blog y por supuesto del batería Helcio Milito.

Pero mas allá de las cualidades técnicas de sus componentes, Tamba Trio aportaba al panorama de la música de su época las sorprendentes composiciones de Luis Eça. Temas inicialmente nacidos de los patrones de la bossa nova clásica pero que posteriormente evolucionan hacia una mayor complejidad, hasta alcanzar en ocasiones una dimensión impresionista de melodías y armonías casi clacisistas que sin embargo no abandonan nunca las raices musicales de su Brasil natal.

Entre las mas populares de sus composiciones se encuentra la famosa The Dolphin que fue grabada por el propio Bill Evans en el álbum From Left to Right, aunque su versión definitiva pertenece al saxofonista Stan Getz que, con su innegable olfato musical, la incorporó a su reportorio en los años 80 y la consagró en su álbum del mismo nombre.

Ese mismo tema abre este álbum que hoy os propongo: Reencontro. Un homenaje al maestro Eça de la mano de otros muchos grandes músicos de su país de la importancia de Edu Lobo Ivan Lins, Francis Hime, Gilson Peranzzetta, Wagner Tisso, Joao Donato o Toninho Horta, por citar solo algunos de los muchos artistas que participan en este proyecto de la discográfica Biscoito Fino. El álbum supone el pago de una deuda largo tiempo aplazada. Un merecido recuerdo a una figura única del jazz brasileño que nos dejo en 1992. Un repaso a algunas de sus más destacadas composiciones atrapadas ahora en un aura de conmovedora nostalgia. La tristeza de aquello que se fue, dejando un vacio que nadie pudo llenar, pero que no debe ser olvidado.


Toots Thielemans interpreta The Dolphin en el Festival de Jazz del Mar del Norte del año 2.009.

miércoles, 28 de julio de 2010

"ARTHUR VEROCAI". UN ÁLBUM DE CULTO


En el año 1972, Arthur Verocai, grababa un disco, el primero de su carrera. Tardaría treinta años en grabar otro. Para cuando Verocai entró aquel año en los estudios de grabación, era un desconocido para el público, pero ya gozaba de un ganado prestigio entre los músicos de su país como productor, arreglista y compositor. La discográfica Continental, consciente del potencial del joven compositor y guitarrista le dio la oportunidad de mostrar su propia obra y Verocai lo hizo con vehemencia y pasión.

"Arthur Verocai", que así se llama al álbum es un proyecto ambicioso, para cuya realización el músico dispuso de una orquesta de cuerdas y de los mejores instrumentistas del momento como Toninho Horta, Paulo Mora, Paschoal Meirelles, Helio Delmiro, Oberdan Magalhães o Edson Maciel. Además, en una arriesgado alarde de modernidad, Verocai introdujo efectos electrónicos obtenidos de un primitivo sintetizador.

Escuchar hoy en día la grabación es observar el interior de una mente en plena ebullición artística, que tiene mucho, tal vez demasiado que expresar y solo dos caras de un disco de vinilo para hacerlo. Por ello en el álbum conviven en aparente caos ritmos funk y soul, música pop y folk, algo de psicodelia, pinceladas de bossa nova, mucho jazz y elementos de la música mineira del Clube da Esquina. Hay temas instrumentales y otros vocales con letras de Vitor Martins, cuyo contenido social y político desafiaba las convenciones de aquella época de represión.

Sin embargo, el registro es al fin un todo armonioso que debe ser disfrutado en su conjunto, pero hay sin duda momentos especialmente destacables, como la voz desgarradora de Luiz Carlos en Pelas Sombras, la rítmica afro-cubana de Sylvia, o el formidable solo del trombonista Edson Maciel en la trepidante Karina, inspirado, según cuenta el propio Verocai por varios tragos de cachaça.

A pesar de los evidentes méritos de la grabación, su publicación, paso casi desapercibida en su país. Tuvieron que pasar varias décadas para que su redescubrimiento bajo la perspectiva de otra generación, lo salvara del olvido y lo trasformara finalmente en un álbum de culto que es objeto de reconocimiento entre los aficionados del mundo entero.

Arthur Verocai, fue un momento único de genialidad en la vida de un artista maldito de la música brasileña, que solo ha grabado tres discos a lo largo de su carrera. Es un registro excepcional, un collage impresionista de tendencias y estilos, Es una instantánea de las inquietudes musicales y sociales de un músico y una época.